sábado, 16 de junio de 2012

RAUL AMIEL: TRIBUNA LIBERTARIA. COMPENDIO OPINÁTICO, sábado, 16 de junio de 2012, CON OPINIONES DE: AXEL CAPRILES M., ARGELIA RÍOS, LUIS AROCHA MARIÑO, GERONIMO FIGUEROA FIGUERA, MIGUEL ANGEL SANTOS, Solo faltan 210 días

Todo recuerdo es melancólico, y toda esperanza, alegre.Novalis

Henrique Capriles Radonski desbordo la mítica calle 72 con el Zulianazo.- Pablo Pérez "resteao" con Capriles.-  El candidato prometió eliminar las multas de Corpoelec.- Mollejuo el mitin.-  En Maracaibo los zulianos le volvieron a dar por la "jeta".

Solo faltan 210 días

La Fuerza de la esperanza se mueve. Esfuérzate, anímate y trabaja.  Por la restauración moral de la República, ¡a la carga!. Hay que convertir la irreverencia en un mecanismo de pensamiento.  El desafío del cambio en Venezuela implica preparación, coraje, compromiso y una visión clara del país.  Tendremos democracia, libertad y derechos, el día que las Instituciones del Estado vuelvan a ser independientes.  Solo faltan 210 días, cuenta regresiva inexorable. Artículo 231. Constitución de 1999.  El nuevo Presidente tomará posesión el 10/01 del primer año de su período constitucional.- @raulamiel

El escrito que a continuación transcribimos llego a nuestra mesa de redacción sin firma, lo cual, lo hace anónimo. Sin embargo no por ello invalido. Todo lo contrario, lo allí expuesto tiene mucha pertinencia.

"Fidel y sus Caballos de Troya"

La estrategia cubana de crearle una enfermedad terminal y ficticia a Hugo Chávez se sustenta en las siguientes ventajas para los hermanos Castro, y para el supuesto muerto andante:

- Se crea una matriz de opinión generalizada, partiendo de la premisa única de que es verdad, porque así lo anunció la víctima, por órdenes de Fidel…

- Se genera un sentir colectivo de lástima y misericordia entre la mayoría de la población venezolana; ignorante y bruta, que sigue fervorosamente a su mesías.

- Se genera un sentimiento de satisfacción, venganza, y “justicia divina” entre la oposición, auto proporcionándose esta así una esperanza de poder salir del engendro a corto plazo.

- Se produce una sensación triunfalista entre la oposición, ya que un Chávez muerto no tiene sustituto que le pueda ganar a Capriles.

- Chávez logra justificar su plácido y merecido descanso en las playas cubanas, a cuenta de su supuesta enfermedad, y después de más de trece años sin tomar vacaciones. Claro que también aprovechó para seguir aprendiendo de Fidel las formas de eternización en el poder.

- La ausencia del líder le permite al G-2 cubano observar y estudiar con mayor precisión el comportamiento de los adláteres rojos y líderes opositores, en medio de un supuesto limbo en el gobierno por ausencia del líder.

- Los prolongados viajes a La Habana también le permitieron a Chávez monitorear con minuciosidad la forma en que se instaló la trampa cibernética en el CNE a través del cable submarino, y de cómo le deberá estar eternamente agradecido al régimen cubano y sus esbirros.

- Fidel Castro se encargó de enviar a médicos y especialistas brasileños, españoles, cubanos, y venezolanos, muestras de tejidos cancerosos de “otras “ personas enfermas, para que certificaran la gravedad del líder venezolano, y regaran la noticia por todo el mundo.

- Los Navarretes y Marquinas fueron contratados, y cobraron por hacerse voceros de la desgraciada condición física del líder, para darle más credibilidad al asunto. Lo mismo sucedió con periodistas, columnistas y articulistas de diversos medios internacionales.

- Ya una vez constatado ampliamente que el país puede ser perfectamente controlado sin la presencia constante del líder, este se dedica a la estructuración final de la última etapa de control y opresión que será ejecutada a partir del 2013 , con su nuevo mandato renovado; eso que es conocido como “programa de gobierno”.

- Al comenzar a reaparecer en público de forma escalonada y más frecuente a partir de junio, su presencia y palabras recobran más importancia para el pueblo ignorante que comienza a entender la reaparición de su líder, como un “milagro”.

- La ausencia causada por su supuesta enfermedad terminal le permite ahora “relanzar y renovar” su agotado discurso, logrando ventaja en la contienda electoral en la recta final, apenas cuatro meses antes, y sin dejar de esperanzar a una oposición que jura que el hombre morirá en el intento.

Volver al presente. 
Axel Capriles
Una de las personas entrevistadas en la concentración para la inscripción de la candidatura del presidente Chávez, Irene Várcenas, declaró: “dentro de dos meses me graduaré como licenciada en Gestión Social, eso sólo gracias a ese hombre, que lo ha dado todo por este pueblo, que no ha dado descanso a su alma para reivindicarnos”. Una de las mujeres consultadas durante la concentración en torno a Henrique Capriles, Yejaira, o algo parecido, su apellido se me escapa, expresó: “aquí estamos para apoyar a Henrique y trabajar todos unidos para construir una nueva Venezuela”. Los dos verbatums dan cuenta de dos mentalidades absolutamente contrastantes. Irene se graduará, no gracias a su propio esfuerzo, no como resultado de sus capacidades y la consecución de una meta de excelencia autoimpuesta, sino por efecto de la bondad de otro, gracias al Gran Hombre a quien debe infinita gratitud. Yejaira no alaba a un ser grandioso idealizado. Se ve a sí misma como un igual que apoya a otro igual en un trabajo en equipo para el logro de un objetivo de construcción común. La primera es la mentalidad que predominó en el mundo hasta la Revolución Francesa, aquella que ponía el destino de los hombres en las manos de los dioses y los reyes. La segunda es la mentalidad que comenzó a proliferar en Occidente a partir de la Edad Moderna.
En octubre podemos volver al presente. Y fíjense que hablo tan solo de retornar del pasado. Uno de los aspectos que más me perturba de los viajes al exterior es la extrañeza con que empiezo a escuchar la retórica nacional, es notar que, como en la novela El mundo perdido, de Arthur Conan Doyle, nos quedamos en una especie de nicho ecológico congelados en el tiempo, en un discurso que nada tiene que ver con las formas contemporáneas de mirar la realidad. Henrique Capriles nos da la posibilidad de una nivelación, la alternativa para saltar de una buena vez de la república de los caudillos del siglo XIX a un presente desde el que podamos comenzar a avanzar. 
Ni camina ni se embarra. 
ARGELIA RÍOS

Antes de convertirse en un acreditado hablador de pistoladas, se habría concentrado en las privaciones más irritantes de la gente. Por ese entonces no atisbaba la enorme utilidad evasiva de los "mega temas" ideológicos, con los cuales ha mareado al auditorio nacional para mercadear su falso socialismo bolivariano, en plan de soterrar la adicción al poder que le aqueja. Eran los tiempos en que Chávez se interesaba genuinamente en los asuntos de la pobreza, ante los que fungía como el jefe de un monopolio que parecía inconmovible. Trece años después, el comandante suprime de su discurso los problemas sociales "menudos", en un gesto revelador del cambio de roles que estamos presenciando.

Acicalado en su atuendo de prócer de "la Patria nueva", el Presidente es ahora quien revolotea por los tópicos más aéreos, mientras su contrincante -representante de una oposición otrora cuestionada por su desubicación temática- desarrolla una performance en el que sólo caben las contrariedades que ennegrecen la cotidianidad del venezolano de a pie. El grueso monto del capital político acumulado por Chávez en estos años, es lo que hoy le hace creer que puede omitir lo importante, pajareando durante horas para esquivar la rendición de cuentas y proponerse ante el electorado como el segundo a bordo de las praderas celestiales. 

El que antes se enlodaba en las estrecheces del hombre común, ha devenido así en lo que hemos visto: una entidad divina, que escupe con sorna su pretendida "sabiduría", buscando empañar a un rival de ostensible llanura, que -agredido por "no es estar a la altura"- desnuda otra de las tantas ironías de la falacia revolucionaria. No escapa el hecho de que el "libertador de los oprimidos", enemigo intransigente de la meritocracia, embista ahora con sus cuernos, desmintiendo toda la perorata que en su momento acompañó la designación como canciller del bachiller Maduro. De adalid de la oclocracia que manda a la desafortunada Venezuela actual, Chávez se ha transmutado en un mosquetero que apunta su espada contra todo cuanto antes exaltaba, ocupado en apantallar la supuesta "inferioridad" de su contendor. 

Embutido en su soberbia, y pretendiéndose una indispensable pieza de los desafíos planetarios, Chávez ya no pone oído en tierra, tal como solía hacerlo encerrado en su arrogancia. El águila displicente que ahora es, vuela a una altura inasible para los desamparados, a los que acude endeudado, no para comprometerse en la solución inmediata de sus problemas, sino para hacerse acompañar en la "hipergesta" de emancipar a toda la pobrecía internacional, aunque ya no crea necesario caminar y embarrarse los pies en los fangos donde sufren e imploran los pobres de Venezuela. 

Contar los pollos antes de nacer.  

Luis Arocha Mariño

“Quien bien tiene, y mal escoge, por bien que se enoja, no se venga”.- Sancho Panza.

“El juego termina con el último out”.- Yogi Berra.

“Porque tenía veinte años, una necesidad de creer en la salvación del mundo... me convertí a la religión de la salvación terrestre que era el comunismo”- Edgar Morin

Querido Jim: Ante el hecho incontrovertible y fantástico de que CP3 ha dictado las pautas de expresión verbal de los venezolanos durante los últimos y larguísimos 13 años, las que podemos recoger en frases como “golpe de estado de Abril”, ·escuálidos”, “ley resorte” y últimamente “majunche”, con su criterio exageradamente compulsivo del uso de las artes y ciencias del militarismo para convertirlo en resentimiento y odio hacia los supuestos enemigos que suele fabricar la religión marxista, es decir, un vocabulario guerrerista, confrontativo, camorrero y provocador, el escenario político venezolano adquiere un aire fuerte de metáfora de enfrentamiento. Nosotros mismos hemos utilizado las alusiones al boxeo, la lucha libre y otros deportes de competencia frontal para referirnos a lo que, de tratarse de un país civilizado, sería simplemente el procedimiento para elegir al mejor Conserje Nacional a fin de que se encargase de coordinar las acciones que lleven al Estado (sic) a prestar un buen servicio. Pero estamos en Venezuela, donde la tradición afectiva y comportamental entre el béisbol, el fútbol, el boxeo y la política se hace borrosa en cuanto a actitud frente a ellos se refiere, cuestión que supo aprovechar muy bien el personaje que renegó de su grito de guerra fundamental tan pronto recibió el primer codazo de la naturaleza, frente a su exagerado y sospechosamente hipomaníaco andar cotidiano.

Así las cosas, lució muy interesante la acudida al “pesaje” de los contendores del magno evento cuadrirateril que tendremos el 7 de Octubre, donde la inconsciencia del “pueblo” espera ver abundante y rutilante sangre roja, rojita, brillar a lo largo del conteo de los votos de los respectivos jueces del combate, el que nosotros esperamos se decida por decisión y no por nocaut, como rumoran algunos por allí.

El aspirante joven, invicto de peleas anteriores, recibió una enorme ovación de parte de un gran público, en su mayoría que lo ha seguido desde toda su carrera y que está nuevamente dispuesto a apoyarlo y seguirlo hasta el agotamiento. Fue una demostración clara y contundente de que sí se puede. Nuevamente encendió la bujía del optimismo en la deprimida clase media que sigue jugando al día día... De hecho el apoyo dejó una marca en las apuestas de 7:1 a su favor, frente a un hinchado, lento, envejecido y con rostro triste del campeón actual, quien por demás se presentó con una voz tan alterada que espantó a su “escuálida” fanaticada antes de terminar su discurso (malas lenguas aseguraron que se trató del tropel de empleados públicos, ya acostumbrados a firmar la “listica” y huir a los bares cercanos).

Pero, ayyyyyyyy, recordemos que así mismo se encontraba el héroe herido a la altura de estos meses en su primera candidatura. No me causó sorpresa que a los dos días siguientes se presentase en el ministerio de la defensa (sic) como un tonel que rodaba, es cierto, mas con la seguridad, presteza y energía de sus mejores tiempos de exaltación maníaca, disparando improperios contra los molinos de viento que amenazan la paz de la patria. “Cosas veredes, Sancho” gritaba ante una cohorte de soldados que aludían al unísono a los valores fundamentales de la secta marxistoide, como alguna vez los denominó otro fenómeno telúrico llamado Ludovico Silva. ¿Trucos publicitarios? ¿Efectividad de la medicina cubana? ¿Zamarrería de tradición cubano-venezolana? Lo cierto, me transportó al deporte de la salsa de tomate. Recordé al Dragón Chino quien, para los más jóvenes, era un luchador de los llamados “malos” (enemigo del buen comportamiento) diestro en el arte de engañar y utilizar el mentol chino para restregarlo en los ojos del contrincante y así enceguecerlo y poder derrotarlo fácilmente; aunque el otro fuera mejor luchador, sólo que honesto, correcto, respetuoso de la constitución y de las leyes, etc, etc... Perduran en mi memoria, y aprovecho para recordarlo a los olvidadizos, las trampas y marramucias que han caracterizado a este proceso de triunfo del campeón actual: Referendo revocatorio, primeras elecciones de parlamento -perdón, asamblea, se me había olvidado el término-, referendo sobre las nuevas leyes, nueva elección de parlamentarios...

Disculpen que agüe la fiesta, pero “a ponerse las alpargatas, porque lo que viene es joropo”, como diría nuestro querido, lento y pesado -aunque sumamente honesto- ex-campeón Luis Herrera Campíns.


Primero Dios y segundo mi comandante. 

Gerónimo Figueroa Figuera

La cuña elaborada por el aparato de propaganda del régimen chavista, donde aparece un señor diciendo que quedó huérfano y desde muy pequeño entró en situación de calle, pero que gracias a Chávez, ahora tiene una casa digna donde vivir para que sus hijos no tengan que pasar lo mismo que él pasó, afirmando  que para él primero es Dios y segundo su comandante, es una vulgar copia de lo que hacían en la Unión Soviética en los tiempos de Stalin y lo que todavía hacen en la Cuba comunista fidelista  y en la Corea del Norte pisoteada por  Kim Il-sung, luego por su hijo y ahora por su nieto.
La cuña transmitida obligada por la ley resorte por todos los canales de televisión venezolanos, presenta al sujeto con poca visibilidad física, pero destaca mucho el retrato de Hugo Chávez a quien el sujeto agradecido por la casa para sus hijos, le rinde culto a la personalidad del presidente diciendo que primero Dios y segundo su comandante, coloca a Chávez por encima de Jesucristo, Simón Bolívar, Sucre y todos los patriotas que dieron su vida y su sangre para independizar a Venezuela de los colonialistas españoles.
Les confieso que muy poco me ocupo de lo que dice el aparato de propaganda del gobierno, pero esta vez juro que cuando vi la cuña por televisión agarre una gran arrechera,  no por el culto a la personalidad de Chávez, porque eso es lo que hacen los regímenes comunistas sino por la comparación que hace con el Dios Supremo y la degradación de Nuestro Señor Jesucristo, nuestro Libertador Simón Bolívar y el resto de nuestros  próceres independentista. Esto aclara a quienes no creyeron lo que se dijo durante la campaña electoral del 98 y la del 2000, donde se afirmaba que Chávez colocaba una silla vacía donde supuestamente estaba sentado nuestro libertador Simón Bolívar acompañándolo en las conversaciones con otras personas. 
Voy a recordar experiencias vividas por dos venezolanos en dos países comunistas. El Poeta Alí Lameda en los años sesenta llegó a Corea del Norte como embajador de los comunistas venezolanos y después de cansarse de ver todos los días y en todos los sitios del territorio de Corea del Norte, incluyendo la habitación donde dormía, el retrato de Kim Il-sung, dictador desde la división de Corea en dos toletes, rompió uno de los afiches. Eso mis queridos lectores, le costó al poeta Lameda mas de 15 años en un calabozo de tres por tres y con torturas y gracias a la intervención del presidente Pérez en su primer gobierno fue liberado.
La otra experiencia fue la del compositor cantor de música de protesta, Alí Primera, quien también llegó a lo que fue Alemania Oriental, la misma que construyó un muro para que sus ciudadanos no pudieran emigrar del paraíso comunista. Alí Primera por su condición de cantante de protesta, en cierto escenario criticó el excesivo culto a la personalidad del gobernante de Alemania Oriental y a la del máximo jerarca del gobierno soviético, porque allí el culto era para el jefe local y para el jefe colonialista soviético. Alí Primera fue detenido y posteriormente expulsado de ese país.        
Lo de Alí Primera lo digo porque tuve la oportunidad de conversarlo varias veces con él cuando hicimos las dos campañas presidenciales del MAS y José Vicente en los años 73 y 78. Por eso siempre he dicho, si Alí Primera viviera, no estaría apoyando esta cosa que los chavistas llaman revolución, que de revolución no tiene nada, sino mas bien de robolución y culto a la personalidad de un caudillo.

La denuncia de Ramírez en la OPEP 

MIGUEL ÁNGEL SANTOS 


Rafael Ramírez acudió el pasado miércoles a la OPEP para alertar sobre "la posibilidad de un desplome en la demanda petrolera", que a raíz de la "profunda crisis del sistema capitalista mundial" se ha convertido en "un peligro inminente". He ahí la esencia del sancocho mental: el socialista, reunido con un pequeño grupo de productores, alertándolos sobre la necesidad de recurrir (de nuevo) al mecanismo de mercado, para restringir la oferta y recuperar los precios. ¿Qué es lo que ha alarmado tanto a Ramírez? 

En las últimas siete semanas el precio de la cesta de petróleo venezolana ha caído 22 dólares. ¿Qué representa eso? Utilizando los volúmenes de exportación efectivamente cobrados por Pdvsa, si esa caída se mantuviese por espacio de un año, dejaríamos de percibir 11.900 millones de dólares (2,4% del PIB calculado a 4,3 bolívares por dólar). Ahora bien, desde hace años Venezuela mantiene una serie de convenios a través de los cuales envía petróleo a sus aliados políticos en la región en condiciones muy ventajosas. Por cada 100.000 barriles por día de esos convenios dejamos de percibir unos 3.500 millones de dólares al precio actual, o 4.200 millones antes de la caída de precios. Es decir, 300.000 barriles regalados al día representan una pérdida similar, en términos de ingresos, a la que ha producido la caída de precios reciente en el mercado mundial. Venezuela, cortesía de la petrodiplomacia, tiene ya varios años sufriendo pérdidas superiores a las que acudió a denunciar Ramírez a la OPEP. 

En el fondo, su desesperación viene también de otra parte. El Gobierno ha venido incurriendo en un desequilibrio fiscal colosal para mantener a flote la candidatura de Chávez. El déficit fiscal de caja está por el orden de 15% del PIB. Ya se tenía decidido que, de repetir el Comandante, sólo una macrodevaluación podría corregir ese desbalance. Ahora, si eso era con el petróleo por encima de 100 dólares: ¿qué pasa si el precio se viene abajo? ¿De qué tamaño sería ese ajuste? A fin de cuentas, ir a hacer lobby en la OPEP y devaluar son las únicas dos estrategias que le quedan a la revolución. 

La oposición, por fortuna, tiene muchas más. Entre ellas, sincerar la situación de estos convenios y concertar un cronograma para traerlos de vuelta a precios de mercado. Aun con el hueco que dejaría la revolución, tenemos un amplio abanico de opciones a las que ellos no pueden recurrir. Basta con constatar la evolución del riesgo soberano en la medida en que se hace más evidente la posibilidad de un cambio político. La oposición puede provocar un cambio significativo en las expectativas, que reactive la inversión y el empleo. Puede levantar el control de cambio, y desatar las fuerzas productivas que la revolución ha ido amarrando o anulando en estos catorce años. Puede continuar la estrategia actual de asociarse con privados para acelerar la producción petrolera, pero en condiciones mucho más ventajosas. Esto es importante porque, de alguna forma, se ha ido imponiendo la idea de que nuestra economía sufriría un 2013 terrible si gana la oposición. En realidad, es al revés. Es enfrentar el mismo problema, disponiendo de una batería de soluciones muchísimo mayor. 


La actitud mental es lo único en tu vida sobre lo cual puedes mantener control absoluto. Si tienes una actitud positiva hallarás la verdadera riqueza de la vida. 
RAUL AMIEL, TRIBUNA LIBERTARIA, OPINIONES, CITAS LIBERALES, AUTENTICA UNIDAD, LIBERTAD, LIBERAL

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